Hablemos de internet

febrero 11, 2014

No recuerdo bien en qué año  conocí internet, pero sí recuerdo que antes de tener acceso a el, mi hermano instaló la Enciclopedia Encarta en mi computador y podía pasar horas chismoseando los videos o leyendo artículos allí. Por lo tanto, cuando me adentré en este mundo virtual lo primero que me cautivó fue eso: El volumen de información y la posibilidad de leer de cuánto tema se me antojara. Hoy, uniéndome a un festival de blogs que promueve la organización Global Voices listaré las razones por las cuales me gusta internet:

The Internet Messenger by Buky Schwartz - Creative Commons Attribution 2.5 Generic license.

The Internet Messenger by Buky Schwartz – Creative Commons Attribution 2.5 Generic license.

1. Acceso a información: En la casa no me solían leer cuentos, nunca había nadie para hacerlo, pero encontré en una biblioteca cerca el paraíso perfecto para leer. Imaginarán que a veces no encontraba lo que quería, estaba en otra biblioteca de la ciudad, o en préstamo por parte de otro usuario. Internet llegó para cambiarlo. Actualmente, en internet leo el periódico, veo las noticias, busco la sinopsis de alguna película, leo sobre el sitio hacia el cual quiero o voy a viajar y la lista es larga.

2. Compartir con otros:  Si leer me ha gustado, escribir tuvo gracia en el momento en que alguien me habló y enseñó de los blogs. Que otros leyeran y comentaran lo que escribía me mostró otra cara del mundo y me permitió acercarme a otros países y culturas siguiendo el perfil de quien entraba al blog.

3. Escribir de mi país: Crear el blog trajo consigo la invitación de escribir sobre mi país en el sitio Global Voices. En medio de las prisas de mi trabajo, ha sido algo que me ha servido para obligarme a romper la rutina y sentarme a leer lo que están escribiendo otros sobre lo que pasa en Colombia.

4. Formarme como profesional: Los libros son fuentes inagotables, de hecho existen tantos en el mundo que la vida no alcanzaría para abarcarlos todos y se dice que en ellos reposa los mejores frutos del cerebro humano. Sin embargo, puedo decir que lo que encontraba en ellos mientras me formaba como Trabajadora Social, no hubiera sido lo mismo si no los hubiera podido comparar con lo que encontraba en Internet. Sobra hablar de los innumerables chats de media noche coordinando trabajos en grupo.

Hoy,  como Trabajadora Social lo uso para mantenerme actualizada y coordinar cosas de mi trabajo.

5. Vínculos afectivos: Seguro saldrá alguien a decir que lo que se construye o sostiene por internet no son vínculos afectivos, pero puedo decir poniendo las manos al fuego (y no me quemo!) que gracias a internet he construido y conservado amistades y afectos que hoy hacen parte del círculo social que no tengo tan ampliado y físicamente en Medellín, donde vivo. Es más, de esas amistades una en especial me aguantó las crisis existenciales mientras estuve terminando la tesis.

Así que… a usar internet. A usarlo bien. El problema no es la herramienta, si no su uso. Y es uno el que decide lo que hace con lo que le dan. Creo que yo lo usé para encontrarme con el mundo.


“Pobre Don Manuel”

diciembre 27, 2013

2013 me dio la bendición de trabajar con Derechos Humanos y de conocer un poco más las montañas de mi país. Bellas como son, son testigos de la barbarie de una guerra que ha golpeado a Colombia por más de 50 años.

Ayer, me encontré con un video que cuenta una de las tantas historias que como profesional me he encontrado cuando recorro tantos parajes y termino exhausta pero llena de la alegría que solo la nobleza de los campesinos puede darte. Aquí se las dejo escrita, pero no se pierdan de ver el video:

“Don Manuel partió del campo a la ciudad a trabajar
Sin saber que allá los sueños nunca alcanzan pa’ almorzar
Don Manuel es de esos hombres, Como Polo Montañez
Que desvisten la nobleza enseguida que le ves.

Don Manuel partió del campo y se encontró que en la ciudad
Una taza de café cuesta mas que la dignidad
Que ironía mire usted, quien sabe donde andará
Aquella vaca pintada que él se cansaba de ordeñar”
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No más amores que matan

agosto 21, 2013

ImagenA mi no me cabe en la cabeza que en este mundo sigan sucediendo actos tan prehistóricos como la muerte de una mujer a manos de un hombre que antes ha dicho amarla. Y esta vez la víctima fue Nataly Palacios, compañera de 5 arduos años de universidad.

No es que compartiéramos en todos los espacios académicos pero sí que conocí su lucha diaria y la última vez que cruzamos palabras ambas estábamos exhaustas, llenas de ojeras y medio hartas del mundo. Después de verbalizar todo eso, con una súper sonrisa me dijo: “Ahh, yo estoy muy cansada, pero puedo”. (Y pudo. A escasos meses de la graduación ya se encontraba ejerciendo como Trabajadora Social).

El fin de semana pasado su (muy mal llamado) novio la apuñaló y al día siguiente salió de la ciudad. Hoy en teoría está en una cárcel en otra ciudad del país pero su defensa pretende argumentar que padece de una enfermedad mental y por eso cometió el asesinato.

¿Hasta cuándo la impunidad seguirá reinando alrededor de los mal llamados crímenes pasionales? Duele mucho ver la lucha de una mujer tan enérgica cegada en nombre de algo que sin duda no es amor. Da miedo, el riesgo de impunidad ante el argumento de una enfermedad de la cual seguramente el hombre este no tiene la más remota idea. Abruma que hechos como estos nos hagan ver a cada hombre como un potencial asesino como me sucedió hoy en el metro cada que veía parejas “enamoradas”.

Que no hayan más Nataly en esta ciudad ni en ninguna otra. Y que no se qué, obligue a esta cultura loca, traqueta y enferma, a enseñarle a los hombres que se debe pensar con el cerebro y no con el pene.

¡Descansa en paz, mujer!


Minas antipersona en Colombia

abril 4, 2013

Cada mes de Abril se celebra el Día Internacional para la sensibilización sobre las minas antipersonal. Colombia, un país con un conflicto armado de más de 50 años, no ha sido ajeno a esa realidad en la que personas mueren o pierden miembros de su cuerpo por pisar este tipo de artefactos.

Hoy 4 de abril, día en que nuevamente se conmemora este día, existe una campaña llamada Remángate que invita a que las personas se suban una bota del pantalón para simbolizar el deseo de que ningún grupo armado siga usando este tipo de ataques.

4 de Abril. Día internacional para la sensibilización contra las minas antipersonal. Imagen de Germán Vitti en Flickr (CC BY-NC-ND 2.0) , referenciada por Global Voices.

Las opiniones que he leído entorno a la campaña van, desde las personas que la apoyan, hasta quienes catalogan la iniciativa como algo fashion. Pensando los argumentos para un lado o el otro recordé una canción del cantante Juanes en el que habla de las minas y me dije que iba a postearla. No para entrar a defender o debatir si tiene sentido o no remangarse el pantalón, sino para expresar que he sido testigo de lo que expresa esta canción de forma literal cuando he viajado a diferentes pueblos de Antioquia a trabajar con jóvenes. Las minas sí o sí son una muestra de que hay guerra, y creo que no hay que enumerar todos los hechos (que tiene la historia) que demuestran que la guerra al final no tiene sentido.

No exagero si digo que en los caminos de Antioquia, ya de por sí bien montañosos, he visto las escenas que narra la canción mencionada:

1. Son caminos de caminos, donde las piedras son las minas, que van rompiendo huesos de la tierra que se queja, dejando inválida la esperanza (…)

2. Los árboles están llorando, son testigos de tantos años de violencia. El mar está marrón, mezcla de sangre con la tierra.

3. Pero ahí vienen bajando de la montaña con la esperanza, hombres y niños malheridos, buscando asilo, buscando un sitio para soñar y amar.

4.  No merecemos el olvido, somos la voz del pueblo, dice un señor con los ojos vendados pero que aún tiene la esperanza en sus manos.

Escúchenla:

Pd. Si quieren saber más sobre las minas antipersonas en Colombia y la campaña Remángate pueden leer los posts que publicó Global Voices en 2011 y 2012.

También pueden visitar http://www.lendyourleg.org/es/ o la web de la Fundación Mi Sangre ( http://fundacionmisangre.org), una de las organizaciones que promueve la campaña en Colombia.


“Los que deciden la guerra nunca van a la guerra”

enero 21, 2013

A propósito de los diálogos de paz en Colombia:

Los que deciden la guerra nunca van a la guerra. Siempre envían a otros. Y los que de verdad buscan la paz tal vez no vayan mañana a sentarse en una mesa de negociación: simplemente se levantan, como todos los días, a trabajar“. (Juan Mosquera)

 


La ciudad que estaba a los pies de ella.

diciembre 15, 2012

Medellín

La ciudad se rinde a mis pies mientras la recorro en un taxi. Es amor. Es odio. Son las dos cosas.

La amo porque su calles guardan mis pasos andados como si fuera un secreto. La odio porque, carajo, tiene más años y más experiencia que yo. Por lo tanto, hace conmigo lo que se le da la gana.

Me obliga a adaptarme a lo que ella ya es: una señora fashion y a la moda pero malcriada. Pone a unos a disfrutar y a otros a sufrirla. O mejor dicho… ¿nos hace sufrir a todos? Nunca se sabe…

Una damas fashion se vende al mejor postor, tiene control sobre tus sentimientos, y casi obliga a que les creas todo. Sobre todo a que le creas que es “la mejor” y que nunca te haría daño. Que ella también te ama como tu lo haces. Que en ella y con ella tendrás todo.

¿Será verdad?

En definitiva y para no fregar más con este asunto: la odio por ser así tan coqueta y risueña. (Es que No hay derecho para tanta primavera junta). Pero… la amo. Voy y vuelvo a ellas todos los días, todas las semanas, todos los meses.


Pensando: La importancia del lenguaje y de expresarse – GVSummit2012

julio 17, 2012

Luego de contarles muy por encima lo que significó sentir que realmente estaba en África (:D), creo que es hora de contarles una de las grandes reflexiones con las que creo que regreso luego de la Cumbre de Medios Ciudadanos de Global Voices; y que días después no deja de estar en mi mente.

Dicha reflexión tiene que ver con la importancia del lenguaje y de velar porque cada ser humano pueda expresarse. Para poner dos ejemplos, durante los días públicos de la cumbre tuve el placer de escuchar a Boukary Konaté, profesor “de 31 años, que enseña francés e inglés en una escuela secundaria en Bamako, la capital de Malí“; y quién nos contó sobre su lengua materna, Bambara, y cómo lucha a través de internet por su difusión.

Por otra parte, escuchamos a Victoria Tinta quien nos contó como a través de internet, un grupo (Jaqi Aru) de jóvenes de El Alto, en Bolivia, se ha unido para preservar la lengua Aymara.

Victoria Tinta hablando sobre su lengua y experiencia en Internet - Aymara

Victoria Tinta hablando sobre su lengua y experiencia en Internet – Aymara

No solo esos dos ejemplos, sino mi propia experiencia de verme obligada a cambiar mi cerebro a idioma inglés durante varios días, y de escuchar cantidad y cantidad de influjos de otros idiomas; me dejó demasiado pensativa sobre cómo el lenguaje nos une y nos separa. Como si yo supiera hablar árabe, por ejemplo, sabría de las historias de amor de las mujeres que lo hablan y que pueden estar detrás de una burka, por ejemplo, para darme cuenta que no difieren mucho de las del resto de la humanidad.

Algo que también pensé, es que no es solo el lenguaje, sino el derecho mismo a expresarnos, el que deberíamos proteger a toda consta. Por ejemplo, cuando Oiwan contaba sobre cómo en Hong Kong el gobierno tiene un ejército exclusivo para monitorear la actividad de los ciudadanos en Internet, a mi simplemente me parecía increíble. Osea, es que expresarnos nos hace más libres y por lo tanto seres humanos más sanos, no?


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