La historia de ella – (Directo desde la biblioteca).

Agosto 23, 2008

Cuando llegué a la biblioteca, ella buscaba un libro en el que la madera fuera un muñeco y el padre de ese muñeco un creador de marionetas.

Claro, cuando llegué sus lindos ojos claros, que no tendrán más de 7 años, hablaban mas que su propia boca.

Gabriel me la presentó y luego de que ella estaba un poco más lejos me dijo que era huérfana de madre y que de su padre no se había vuelto a saber. Me sentí mal por ella.

No sé, pero por alguna razón quise conversar con ella. Me contó que busca cuentos para escribirlos en su cuaderno y así poderlos leer cuando llega a su casa. (Razón más que suficiente para que Gabriel decidiera regalarle un libro de cuentos que ahora podrá conservar siempre con ella).

La observé mientras escribía y como Gabriel me dijo que ella vivía cerca a mi casa (cosa que yo ignoraba), decidí acompañarla de regreso a casa cuando ví que se despedía. Me contó que vivía con una tía y unos primos… y claro, que había pedido permiso para ir a la biblioteca.

Hablando, hablando le dije que si mañana (o sea ayer) quería que la acompañara a la biblioteca, tocara mi puerta y asi yo iría con ella a recibir el libro que Gabriel le había prometido…

Llegó con la lluvia, una ropa rosada y su enorme sonrisa. Eran las dos de la tarde cuando salimos hacia la biblioteca.

Como a la media hora de haber llegado Gabriel me dijo que le entregara su libro. Los ojos se le iluminaron e inemediatamente fue a agradecérle el detalle a quien tanto se ve que la aprecia.

Luego tuvimos una conversación de “mujer a mujer” jejeje… Me habló un poco de su mamá, de como la protegió el día que ella se cayó de una bicicleta que osó usar por estas lomas; y también de su prima que tal parece, la trata mal.

Me presentó a su mejor amiga y juntas nos reimos de los “huequitos” que a ésta se le hacen en las mejillas cuando se rie… Se sentó a leer, fue donde su prima, volvió a la biblioteca, yo estaba ahora en reunión con CVG y cuando terminé ella ya se había ido… Espero que vuelva pues he decidido regalarle el libro que me ha acompañado en mi biblioteca desde que estaba muy niña: A Margarita Debayle.

Pd. La imágen aquí.