Participación en Campus – Party 2009

julio 7, 2009

Campus Arena

Como les contaba en una entrada anterior, este año tengo la oportunidad de participar en la versión 2009 de Campus Party.

Al igual que el año pasado, el evento se está llevando a cabo en la ciudad de Bogotá, y de nuevo más de 2000 personas abanderadas de la tecnología en general, la comunicación, la robótica y los videojuegos, nos damos cita en los pabellones de Corferias.

Ayer fue el ingreso y a eso de las 4 de la tarde aún había gente ingresando en largas filas. A las 9:30pm fue la inauguración y oficialmente se dió inició a este magno evento que durará una semana completa.

Es rico ver como cualquiera te habla y te pregunta las razones por las que estás participando. Igualmente maravilloso escuchar los proyectos de este y de aquel en una mezcla de país en las que el rolo se confunde con el paisa, el costeño, el santandereano, el tolimense, el valluno, etc.

Tras todo el protocolo de ingreso, muchos llegaron directamente a sus puestos en sala y a buscar a sus amigos y conocidos; y luego de las acomodaciones pertinentes y con la sala arena llena, el ambiente de fiesta tecnnológica se hizo evidente.

Agradezco mucho el poder estar aquí conociendo tan maravillosas personas y aprendiendo de todo lo que veo y oigo.

Aquí, algunas de las fotos que he tomado en Bogotá (en una salida el domingo pasado) y otras cuantas de Campus que espero complementar mañana.

PD. A propósito: Mañana será nuestro taller sobre videoblogging.


Enfermar cuando uno está viajando.

julio 6, 2009

Este año, de nuevo, tuve la fortuna de ser invitada a Campus Party. Una vez aceptada la invitación decidí viajar a la ciudad de Bogotá dos días antes del inicio del evento con dos objetivos: no viajar sola (Mi compañero Henry si debía venirse antes para cumplir sus compromisos en Campus TV), y hacer dos días de asueto en esta ciudad que a 2600 metros mas cerca de las estrellas, nunca ha dejado de encantarme.

Viajamos viernes en la noche y llegamos a eso de loas 8:00 am del sábado. Esa noche me sentí algo enferma y se lo atribuí a una Coca Cola que había tomado horas antes.

No llevamos ni un ahora de viaje cuando el asunto se puso serio y tuve que pararme rápidamente para no ensuciar mi asiento de vómito. Instalada en Bogotá, en un hotel cortesía de Luisa, amiga de la Universidad, salí con ella a desayunar. Compré un chocolate y algo de panadería sin saber que eso literalmente se convertiría en mi pesadilla.

Y expresarlo así no es exagerar. Tomé un Transnmilenio F14 hacia el Portal de las Américas (acompañaba a mi amiga o mejor dicho, nos acompañábamos mutuamente) y llegando a Patio Bonito la vaina se complicó. Aquel bus de Transmilenio quedó terriblemente lleno de vómito. Decidimos salir de la estación sin saber en que sitio nos encontrábamos y oh sorpresa: un CAMI (en Medellín un centro de salud), en medio de prostíbulos y talleres de mecánica.

Pude comprobar que en nuestro país la salud parece ser un servicio y no un derecho. Logré solucionar el hecho de que no llevaba mi cédula (Ley de Morfi) pero aún así, es decir, pese al hecho de poder ser atendida, nada garantizó que las cosas mejoraran. Leer el resto de esta entrada »