Domingo

septiembre 8, 2008

Los domingos nunca me han gustado: los relaciono con mucha mucha parranda al frente de mi casa, con mala televisión, con “el día está pasando muy lento”, con desorden en mi casa, etc, etc…

Los domingos me producen estrés: para mañana tengo esto, para el martes aquello, tengo que llevarle tal cosa a fulana el miércoles, que el jueves hay reunión con x…

Más que el día de descanso, el domingo es el día en el que toda la semana quisiera meterse -sin que para mi signifique un problema- solo que en medio del metodismo ese deseo se convierte en: tengo mucho para hacer pero por donde empiezo y en debería descansar o hacer algo distinto, pero sin que resulte nada en particular para hacer.

Los domigos, esos días que a la mayoría le encantan, para mi resultan ser en muchas ocasiones un verdadero karma… es que si se quiere ver televisión, no hay nada interesante para hacer; si se quiere dormir, la música de los vecinos no deja conciliar el sueño, o las tías y los primos de los primos se “meten” en tu pieza todo el día y quieren que se les hagan las tareas porque es que la sobrina o la prima tan bonita e inteligente (ahí si echan flores porque les conviene).

Los domingos definitivamente nunca serán de mi agrado… al menos que resulte un plan tan bueno que dure todo el día y haga que el día pase muy muy rápido y sin que haya que hacerle las tareas a todo el mundo… (Que quede claro que a mí no me choca ayudar, pero es que cuando la gente se pasa mi genio cruza sus límites).

En fin, toda esta carreta surge porque ayer fue un domingo realmente interesante: me desperté muy muy tarde, mi sobrino hizo la visita y luego con CVG fuí a un homenaje que se le hizo a los ancianos de La Loma. Cuando salimos de allí, fui a la casa de Xady y hablé un buen rato con Doña Magola: una persona llena amor y nobleza capáz de transmitirle a su hijo lo mejor de sí. Volví a mi casa cerca de las ocho de la noche y estuve hasta casi las dos de la mañana en Internet, leí algunos textos para la Universidad (me rindieron bastante) y hoy me desperté con una tranquilidad que hace buen rato no experimentaba… Espero conservarla toda la semana y hasta más, porque la necesito para todo el trabajo que se me viene…

Saludo y buen inicio de semana para todos. En especial para Otexto, Oso, Lully, Ligeia, Xady, Camela, Akenatón (que por cierto anda muy perdido), y en general para quienes dejan su rastro en mis cosas del alma.

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