Fiesta de la Virgen del Carmen: “Es que no voy a misa”

julio 18, 2010

En lo que ha sido mi vida he tenido más contacto con mi familia materna que con la paterna. Tal vez porque a mi mamá no le gusta que de aquel lado usen tantas vulgaridades al hablar (y así nos lo inculcó a mis hermanos y a mi), porque sus intereses académicos son diferentes, o porque “pasa cuando sucede”. Acá se se nos enseñó a guardar las distancias.

También pienso que influye el hecho de que mi mamá, desde que yo tenía cinco años, profesa una religión diferente a la católica mientras que mi abuela paterna es devota de todos los santos y santas existentes. Siendo así, yo conozco más de los ritos de la Iglesia cristiana (incluso del Islam por lo que he leído) que de las costumbres católicas. A veces he llegado a sentirme como una extraña, venida de un país muy lejano, ante las diversas fechas conmemorativas en la “Santa Madre Iglesia”. (Si, suena muy extraterrestre, lo sé) Leer el resto de esta entrada »


¡Quiero que se acabe el semestre!

julio 15, 2008

Bueno. Pido mil disculpas porque sé que hace rato no publicaba.

Ando terminando mi semestre en la Universidad y eso me ha tenido alejada de este mundo cibernético. (Por ahÍ cargo con un resúmen de los paneles de la GVSummit08, con un poema a la muerte que a veces tanto espero, etc, etc.)

Tengo que reconocer que la Academía me ha consumido, y eso, más algunos problemillllllassss en mi casa me tienen con los ojos cansados de aguantar las lágrimas, con el alma oprimida, y con mucho mucho desespero.

¿Saben que pienso? Que la “cuestión social, la Intervención Social, el paradigma interpretativo comprensivo, el contexto, Marx, Olga Vélez, bla, bla, bla, bla, bla”; no sirven de nada cuando no hacen vibrar el alma.

Que la vida no es vida si de tantas cosas que existen, ninguna te llena.

Algo que me pone a pensar mucho es que después de semejante aventura por Budapest debería estar gritando, saltando, corriendo y hablando, llena de felicidad. Una oportunidad como esa no llega todos los días.

Pero cuando una mamá no quiere ver las fotos de una hija que solo quiere hablar y hablar de todo lo bueno que vivió, las cosas se complican; y  si a eso se le suma las palabras de personas sumamente hipócritas que solo saben preguntar: ¿Qué me trajo de por allá? Cuando desde que te conocen lo único que han hecho es tratarte mal: PUEDE SER LA HECATOMBE.

Y es así: He estado incumpliendo en todo lado; me reuno a medias con quienes tengo trabajos pendientes, no he tenido suficiente tiempo para dedicarle a CVG, voy al Diplomado y estoy de cuerpo y no de mente, etc, etc, etc.

Pregunto: ¿Qué más falta?

YO SI SÉ: Que se acabe el bendito semestre


“Pasando la noche”

mayo 4, 2008

Es la una de la mañana y me encuentro haciendo un trabajo de la Universidad que me ha llevado bastante tiempo terminar debido a que tiene que estar muy bien argumentado, y como no es el único debo hacer, pues he tenido que establecer prioridades para cumplir con todos mis compromisos académicos. (Claro que no me ha servido de nada, pues aquí estoy terminando lo que debía estar listo desde la semana pasada).

 

Entonces, hace un rato en medio de haga trabajos y converse con la familia, pensaba en lo importante que cada uno de los miembros de mi hogar (mamá, papá y dos hermanos) han significado para mi…

 

– Mamá: definitivamente es la todera, la que se le mide a todo, la que trabaja como profesora y luego “remata” en la casa.

 

– Papá: Él que no sabe regañar

 

– Hermano menor: el consentido, el inteligente con pereza de estudiar.

 

– Hermano mayor: lo veo poco, entonces no hay mucho que decir.

 

Aprovechando que estabamos todos y había un ambiente agradable, mi hermano mayor decidió ponerme a prueba con el ingles: ojo pues se va pa Hungria con el ingles flojo, y mientras el me mostraba textos en inglés, yo trataba de redactar mi trabajo sobre: Cuestion social, Intervención social, y que la investigación social y bla bla bla…

 

Luego resultamos hablando de Google, de cómo se ha constituido como empresa, etc y ya para terminar, y antes de que todos se fueran a dormir, a recordar matemáticas de colegio porque el hermano menor quedo reforzando Matemáticas, que dolor, que pena…

 

Lo que les cuento, tuvo especial encanto para mi… Tal vez parezca tonto lo que digo, pero la verdad tuve el sentimiento de estar en familia y eso me gusto mucho… Esta semana no fue nada facil, y encontrarme con este oasis ha sido como encontrar agua en el desierto.

 

Aquí termino porque los ojos se me cierran del sueño… ufff termine el trabajo y una cobija me espera en medio de esta noche lluviosa.

 

¿Qué más le puedo pedir a la vida?

 

Pd. Acaba de vibrar el celular y encuentro un mensaje: Dios te bendiga por tus mensajes, en verdad llegaron en el momento ideal mil gracias, tu medico -?-?- ( No les digo el nombre porque eso es reserva del sumario).

 


¡Mamá, estoy triunfando!

abril 14, 2008

A eso de las cuatro de la tarde estaba en la Universidad, cuando sonó mi celular:

_¿Con quién hablo?

– Gabriel…

– Ah, Hola

– Véngase para Teleantioquia.

Y fue así como tomé un taxi y me dirigí hacia Teleantioquia (Canal regional). El objetivo era participar en el programa SIN RODEOS.

Pienso que el balance es positivo ya que darse a conocer a través de un medio de comunicación local es importante y más para proyectos como Hiperbarrio y ConVerGentes.

Disfruté muchísimo la experiencia: mias tías no pararon de llamar luego de terminado el programa y mi mamá no podía con la felicidad cuando llegué a la casa.

Ahora estoy en un café internet del barrio y como la camita me está esperando, otro día les cuento más. 🙂


Las risas de hace un rato.

abril 3, 2008

Acabo de llegar del colegio donde mi mamá trabaja como profesora del grado primero…

Salimos a eso de las 9: 30 am con el objetivo de que yo digitara las notas correspondientes a este periodo, pero no se pudo hacer por problemas en el sistema…

En todo caso, dieron las 12:30 del día; mi mamá se fue a dar sus clases y decidí ir al salón donde ella estaba para despedirme.

Me recibió un mamasita (de un niño de seis años), ante el que mi mamá reaccionó preguntándole a sus estudiantes si sabían escribir esa palabra. Y claro, comenzó el deletreo m- a- m…

Tras las risas,  me pidió que me quedara para que le colaborara llevando los niños a la sala de cómputo y les enseñara las partes de un computador. Ahí empezó la odisea y la cantidad de sonrisas que desde ese momento me “sacaron” los niños.

Antes de ir a la sala, mi mamá decidió reforzarles algunas letras del alfabeto con canciones que ella ya les había enseñado. Realizó una especie de concurso en el que un niño con “problemas” de lenguaje era el presentador y otros seis eran los cantantes que el hiba presentado: “Dadas y cabelieros, nidos y ninas, con ustes Lely. Un grian aplaudo”. Decía aquel niño cada que un nuevo cantante salía, el movía sus manos y miraba a todos sus compañeros y compañeroa, cual presentador de televisión.

Luego, la tarea asignada a los niños fue escribir esas letras en sus cuadernos y yo les revisaba si habían escrito bien. Ante un “muy bien” varios niños salían corriendo y le decían a los otros, saltando, que yo los había felicitado.

Entre mire un cuaderno y mire otro, algunos se atrevieron a preguntarme el nombre o me decían: Usted es la hija de la profe?, Usted es muy linda; y cosas por el estilo.

Finalizada la revisión nos dirigimos a la sala de cómputo y allí si que corrí. Unos y otros llamaban a ponerme quejas de que este o cual había hecho un daño o estaba “moviendo” otra cosa. Lo más charro era que yo iba y lo máximo que había pasado era que habían tecleado sin cesar, o por “arte de magia” se había abierto cualquier cuadro de diálogo.

En la sala estuvimos casi dos horas. Mientras me despedía me decían: ¿mañana vuelve? ¡No se vaya! y un sin número de agradecimientos: que por que los había llevado a la sala, que porque yo era muy cariñosa, que porque les revisé los cuadernos; en fin, frases de niños que la verdad me hicieron disfrutar mucho el rato.

No hace mucho entré a mi casa y volví a salir al internet (que ya se encuentra en la esquina) para publicar esto. No me pude resisitir a la tentación de escribir la experiencia. 🙂