Sentada

enero 22, 2011

Cuando yo me siento en esta orilla las cosas pueden estar andando tan bien como mal. Significa que tengo los pensamientos tanto en la nada, como en el todo.

Cuando yo me siento en esta orilla significa que he desaparecido entre una cantidad de sentimientos y he pasado por estados de muerte que dejan el alma ninguneada, cansada, exhausta, rota.

Cuando yo termino sentada en esta orilla es porque he tenido que irme al planeta de los ensimismados. Con seguridad, irse es una forma de poder volver.


3 de Junio de 2010

junio 3, 2010

A veces la vida nos pasa por agua y fuego y salimos tranquilos y llenos de bendita serenidad. Agotados del camino, sí, pero cargados de aprendizajes…

Otra veces no sucede tan tranquilamente y entonces la llama se quiere extinguir sin explicación alguna (ni para uno mismo ni para los demás) y pareciera que todo estuviera al revés. Momentos justos para que alguien se tome el tiempo de escucharte porque no tienes energía para dar. Antes necesitas recibirla. La pregunta es: ¿Nos tomamos el tiempo de preguntarle al otro por sí mismo y no por el cumplimiento de lo que se supone es su vida?

Ahí está la muerte: Lee el resto de esta entrada »


Caminantes

marzo 19, 2009

Ayer vi a los caminantes: a los indiferentes, los miedosos, los valientes, los cansados, los enamorados, y los desahuciados.

Ví como sus pasos se convertían en fino polvo al contacto con el inmediato y fugaz presente. Descubrí que a la mayoría el pasado no le servía de nada.

Aún no terminaba de observarlos y el futuro ya se apropiaba de aquel presente, ahora convertido en pasado, mostrándole a cada cual las consecuencias de sus actos.

Continué contemplando el futuro,  hasta el instante en el que la muerte decidió cambiar el camino de los indiferentes, los miedosos, los valientes, los cansados, los enamorados, y los desahuciados.


Lloremos por los vivos, no por los muertos

enero 25, 2009

Sé que mi hermana está en la tumba de un pequeño cementerio, pero no conozco su rostro: Las circunstancias terminaron por no permitirle salir triunfante del vientre de mi madre para contarle a la oscuridad que la había vencido.

Sí, por aquella época de la violencia en La Loma, la vida quería abrirse campo en mi casa… Pero plum, quien debía venir con vida, terminó por nacer muerta.

Nunca escribí su nombre y ahora casi siete años después, discúlpen la crudeza, no creo que hacerlo cause efecto.

Lloremos por los vivos, no por los muertos; me han dicho muchas veces… La Frase que antes sonaba a bla bla por blaaaaaaaaaa, hoy adquiere significado: No lloremos por los muertos, lloremos por los vivos que parecen estar muertos.


Una noche y un café

junio 20, 2008

En el café de la esquina a ella le pasaban lentas las horas mientras la luna, que se ocultaba tras una nube, confirmaba lo que ella ya sabía desde que el día había comenzado: la noche llegaría con una amargura, con un nuevo sinsabor, con una nueva lágrima, con un nuevo dolor…

El café, su más fiel compañero de batalla, no le supo a nada… (Tal vez por esos presagios de que no habría luz de día para ella).

La noche, su más grande enemiga, hoy se revisitió de crueldad y fue la cómplice de un vil asesino que terminó por llevarse, suspiro tras suspiro, la vida de quién llena de miedo decidió agrederse a sí misma.


Renunciación

mayo 28, 2008

Son las 12 de la noche y el titac del reloj no deja de sonar mientras ella se encuentra sentada en la vaguedad de sus pensamientos.

Su niñez no vió salidas al parque y mucho menos suficientes muñecas, los quince nunca llegaron, y ser la mejor de la familia no le sirvió de nada.

La moral y las buenas costumbres solo la convirtieron en una máquina de acciones “correctas”, en una tocadita, en una estúpida, en idiota que habla y luego no sabe que dijo; la transformaron en un ser insoportable, en una especie de monstruo desagradable, incluso para sí misma. La condenaron a ser la única habitante de una urna de cristal que la hizo imperturbable, intocable, inamomible.

Hoy, le pueden decir deshauciada, desgraciada, desdichada y hasta insultarla… Díganle lo que quieran, aunque no sirve de nada, porque ella morirá con las últimas líneas de este escrito.


Muere…

abril 9, 2008

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.

Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones destrozados.

Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos…

¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
 

POEMA DE PABLO NERUDA